viernes, 28 de noviembre de 2014

Mujeres con voz y alas

Tres mujeres, tres aventureras, tres luchadoras, tres referentes, tres periodistas, pero ante todo tres ejemplos de que el género no es una barrera para conseguir aquello que alguien se propone. El título "Viajeras" recoge la ponencia de tres mujeres dignas de ser las protagonistas de un libro que en su momento decidieron que era más importante contar la historia de otros: Rosa María Calaf, Pepa Roma y Cristina Morató.

Mujeres Viajeras. (por Marina Guillamón)
"Este resfriado se me va a curar, pero el virus de viajar es un virus que no se cura nunca." dice una Rosa María Calaf a quien se le entrecorta la voz por culpa de un constipado. Esta mujer, fuerte y decidida, explica que ser una mujer puede ser un impedimento, pero también un beneficio. La periodista que afirma que "de lo igual nunca se aprende nada, se aprende de lo diferente", aconseja que siempre que tachen algo de complicado, o de imposible, debemos luchar para conseguirlo, que cuando alguien nos cierre una puerta porque no estemos capacitados nos neguemos a aceptarlo. Rosa María Calaf se muestra imponente, luchadora, ella ha demostrado que no existen los mundos para hombres en el periodismo y que las mujeres también tienen garras para defenderse.

Rosa María Calaf rodeada en el Aula Magna (por Marina Guillamón)
Pepa Roma se muestra como una mujer enamorada del viaje, de la libertad y de las sensaciones. Esta mujer afirma que el amor por el viaje le viene de familia, de un gusto especial por la libertad del viajar de las mujeres que le rodeaban. Una joven Pepa Roma se fue a París sola por primera vez "mintiendo a mis padres, como hacíamos las mujeres entonces." pero descubrió su amor por el viaje en India, país que le robó su corazón. La escritora de "Mandala" ha mostrado un amor especial por aquellas primeras exploradoras que, a pesar de ser tachadas de "marimachos" viajaban por el mundo, exploraban y escribían. Además también ha remarcado que dichas exploradoras mostraban un punto de vista distinto al de los hombres: "las mujeres tienen una relación con lo pequeño, con lo cercano".

Pepa Roma y Cristina Morató después de la ponencia (por Marina Guillamón)
 "He convivido muchas veces con las tribus y ninguna me ha comido" afirma una Cristina Morató que ha demostrado que desde los inicios de su carrera fue una mujer persuasiva. La periodista cuenta con entusiasmo cómo consiguió cubrir una guerra con un pase de prensa para la revista "Hogar y Moda", un pase que todavía guarda con cariño para poderlo enseñar a sus nietos. "Yo quería ser misionera, pero el celibato no me acababa de convencer." decía una Cristina Morató que afirmaba tener un amor por el viaje desde bien pequeñita. La periodista ha demostrado con sus años de experiencia que aquél que le dijo que nunca sería una buena periodista de guerra se equivocaba y remarca: "lo bueno es que la mirada masculina y la femenina se complementen."

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